lunes, 14 de noviembre de 2011

Alarcón

A principio de curso, me escapé un fin de semana al pueblo dónde nació mi padre. Una vez allí, mis padres decidieron hacer una re-escapada y de paso algo de turismo.
Habíamos oído hablar de un pequeño pueblo de la provincia de Cuenca, Alarcón.
El pueblo era precioso, estaba sobre una elevación en el centro del meandro del río Júcar.
No contentos con las vistas, decidimos entrar al pueblo y allí encontramos la Pintura Mural de Alarcón de Jesus Mateo.

Parecía una capilla sixtina, pero de pintura abstracta. Todas las paredes y el techo estaban pintadas de arriba abajo, unas pequeñas luces alumbraban la antigua iglesia dando a la estancia una sensación de útero materno, sensación buscada por el artista que representa con todas las pinturas la creación.








(Fotografía realizada por la autora)



El pueblo tiene sólo 191 habitantes y una superficie no demasiado grande, eso si, el patrimonio cultural que tiene y las vistas diarias de las que disponen son algo digno de ir a visitar.

1 comentario:

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